Planta perenne de hasta 1 metro de alto propia de suelos arenosos y soleados aunque también es frecuente encontrarla plantada en huertos y sembrados. Es nativa del sur de Europa y el norte de África, aunque actualmente se encuentra presente en todas las zonas temperadas del mundo.
Parte utilizada
Hojas desecadas, enteras, troceadas o en extracto seco.
Componentes activos
Ácidos fenólicos: ácidos cafeilquínicos (como la cinarina) y ácidos clorogénicos.
Flavonoides: cinarósido, escolimósido, cinarotrósido y luteolina libre.
Lactonas sesquiterpénicas: cinaropicrina, dehidrocinaropicrina, grosheimina y cinaratriol.
Ácidos orgánicos
Mucílagos
Aceite esencial
Fitoesteroles
Alcoholes triterpénicos
Minerales: sales potásicas y magnésicas
Vitaminas: vitamina A, B2 y C.
Acciones
Las acciones de la alcachofa están relacionadas con el proceso digestivo: favorece la digestión, estimula la producción y liberación de la bilis, es antiemética y estimula el apetito.
A demás, se ha descrito un efecto hipocolesterolemiante, hipotrigliceridemiante y hepatoprotector.
Indicaciones
La Cooperativa Científica Europea en Fitoterapia (ESCOP) recomienda el uso en disfunciones hepatobiliares y molestias digestivas tales como: náuseas, vómitos, dolor de estómago, sensación de plenitud, flatulencias…
La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) aprueba su uso tradicional para aliviar la sintomatología relacionada con los trastornos digestivos como la dispepsia con sensación de plenitud, hinchazón y flatulencias.
Existe evidencia científica acerca de su efectividad y seguridad como coadyuvante en el tratamiento de las hiperlipemias.